miércoles, 13 de febrero de 2013

El niño que quería trabajar en la radio

Hoy ha sido el Día Internacional de la Radio. Un pequeño homenaje a todos los que alguna vez sintieron la necesidad de hacer radio.

Mis primeros recuerdos de la radio se remontan a mis más temprana infancia. En mi casa siempre sonaba la radio. Recuerdo la sintonía cadenciosa del consultorio sentimental de Elena Francis, la voz de Ernesto Lacalle, de María Elena Doménech, de Fernando Forner... Era una época de radio en blanco y negro. Corría el año 1976 o 1977.

Un pequeño transistor me enganchó a la radio de madrugada y a Encarna de noche y sus operaciones de búsqueda de gente que se había perdido y que aparecía con la ayuda de los taxistas, a Antonio José Alés y sus miedos sólo superados por la inexpugnable sábana de la cama, a José Domingo Castaño, a Joaquín Prat, y a tantos otros.

Con los ochenta llegó un modelo de radio de vivos colores que me fascinó e implantó en mi cerebro una necesidad: "Yo alguna vez trabajaré en la radio". Aquella emisora era Antena 3: José Antonio Plaza, Jesús Hermida, Miguel Ángel Nieto, Carlos Pumares, Miguel Ángel García Juez, Gomaespuma, José Luis Garci...

Comencé los noventa con las voces de Carlos Herrera y José María Alfajeme en la COPE. Y pronto salté a la SER, donde me quedé encandilado con Iñaki, Llamas y Javier Sardá; era radio de solvencia, compromiso, ingenio... era una radio de mucha altura.

Hoy miro atrás y veo aquellas radios que tanto me dieron; y cuando los fines de semana me pongo delante del micro imagino al otro lado a un niño  -como yo lo fui- escuchando entusiasmado aquellas voces sin rostro, y soñando que él aguna vez también trabajará en la radio.

AÑADIDO EL 13 DE FEBRERO DE 2015...

Gracias a :

-Alejandro Suárez.
-Miguel Ángel Soriano.
-Melchor Ruiz.
-Alfonso García.
-Carlos García Retuerta.
-Alberto Granados
-Carlos Rodríguez.
-Frank Blanco.
-Sira Fernández
-Roberto Sánchez
-Puri Beltrán.
-Javier del Pino.
-Y por supuesto, a mi hermano Rubén Ruiz.

Ellos me permitieron y me pertmiten seguir haciendo radio.

lunes, 1 de octubre de 2012

Así pasó todo. Crónica escrita con un dedo

Varias notas escritas con un dedo sobre lo ocurrido el pasado 25S.

1. El pasado 25 de septiembre asistí entre las 18.30 y las 21.00 a la manifestación de Neptuno, autorizada por la Delegación del Gobierno,

2. A las 21.15 aproximadamente fui con dos familiares y un amigo a tomar algo a la cervecería Los Jerónimos, el la calle Moreto, a más de 300 metros de la concentración.

3. Cuando salimos, vimos cómo en la plaza de Neptuno se estaban produciendo graves incidentes, por lo que decidimos emprender camino hacia la calle AlfonsoXII con el fin de regresar a casa.

4. En ese momento, varias furgonetas de la Policía entraron en dirección contraria por el Casón del Buen Retiro, frenaron en seco. Un importante número de antidisturios sin identificación visible bajaron porra en mano y comenzaron a agredir a todos cuantos estábamos allí.

5. Yo recibí un fuerte golpe en el costado, lo que me provocó una aparatosa caída. el resultado de la misma fue una luxación de codo y diversas roturas oseas.

6. El parte médico del doctor Foruria (Fundación Jiménez Díaz) dice:

Presenta fractura en cizalla en el plano coronal tipiI-IV, con conminución articular y fractura arrancamiento de epicondilo externo ambas del húmero distal. Presenta imagen de arrancamiento también en cara medial. Expongo la gravedad de la lesión y la necesidad de proceder a cirugía reconstructiva.

Hasta aquí, los hechos. Ahora, digo:

-Siempre he respetado y valorado el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
-Jamás he faltado el respeto a un policía.
-El pasado martes no provoqué ni mucho menos agredí a nadie.
-Nunca he llevado armas blancas ni he arrojado objeto alguno a nadie en ningún enfrentamiento... jamás en mi vida
-Jamás he sido detenido o identificado por la Policía
-Pago todos los impuestos que me exige la Administración.


Entonces me pregunto:

¿Por qué hostias un policía transtornado a las órdenes de una delegada del Gobierno que vive fuera de la órbita terrestre me ha jodido la vida? ¿Por qué? ¿Yo qué coño les he hecho?

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Gracias a la familia y a todos esos amigos, algunos de los cuales no sabía nada hacía años, que me han mostrado su cariño estos días. Que sepais que os quiero todos; y que mañana mientras el doctor Foruria me opera estaré soñando con todos vosotros.

Gracias también al Samur (Con Almudena al mando), y al dr. Souleiman Mahamud, la doctora Vanesa Barroso y a la enfermera Carolina Corbalán... mis ángeles de la guarda en el Hospital de la Princesa.

besos.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Doña Consuelo.

Doña Consuelo era una de esas mujeres que provocaban respeto. Pero respeto del bueno. Era una señora que se hacía querer por la 'gente decente de la comarca'.

Ahora descansaba inmóvil en el interior del solemne féretro en medio del salón de las visitas de su casona (una de las más grandes del pueblo), con su sudario blanco, el rostro cerúleo y los labios apretados.

Los visitantes de la capilla ardiente glosaban las bondades de doña Consuelo. "Era tan buena, que siempre llegaba a misa la primera", "Y cómo cantaba, con qué devoción entonaba el Credo". "Qué forma de llevar la peineta en la procesión de la Virgen". "Bueno, y cómo ha educado a sus hijos, qué rectitud, qué formalidad".

Doña Consuelo era un de esas mujeres de las que nadie hablaba mal. Al contrario, todos ensalzaban su virtud al servicio permanente de la fe y de la familia, de la España recta.

Doña Consuelo era la viva encarnación de la moral paseada por la plaza. Reprendía a aquellos muchachos del pueblo que actuaban con relajación ante las reglas del catecismo, daba lecciones de educación a todo el que quería oírlas, era la guardiana de la tradición moral de la comarca... Doña Consuelo era un ejemplo a seguir.

Lo que nadie sabía era que doña Consuelo, la misma que en primera fila llamaba "puta" y "zorra" a la chica a quien habían robado y distribuido un vídeo íntimo, gozaba como una perra mientras se masturbaba pensando en José, el sacristán de la Iglesia a cuya misa siempre acudía la primera. Nadie sabía aún que doña Consuelo guardaba en la mesilla de noche de su alcoba una Biblia y un pequeño consolador que le hacía descender al infierno cada vez que se acercaba a su entrepierna.






viernes, 31 de agosto de 2012

1 de septiembre. El curso más duro de nuestras vidas

Mientras esta noche te estés tomando una copa en una terraza o garito, el dueño estará actualizando el software de la caja registradora para aplicar la subida del IVA que entra en vigor a las 0.00 horas de mañana.

Sube todo, algunas cosas mucho: las lentillas, el peluquero, el material escolar, los pañales, las compresas...  Pero también sube el pollo y los macarrones y la sal  y el aceite y el transporte y el calzado...

Muchas familias no llegan holgadamente ni al día 25 de cada mes. Con la subida del IVA tendrán suerte si se plantan en el 20 con alguna moneda en el bolsillo.

¿Cuántas máquinas para cortar el pelo se van a vender? ¿Cuánto estiraremos las lentillas para que nos duren bastante más de un mes? ¿Cuántos ancianos reducirán su medicación para evitar el co-pago farmaceutico? ¿Cuanta gente eliminará la fruta del postre? ¿Cuánto, cuánta, cuántos..?

Hemos abandonado la sociedad del 'qué' para entrar en la del 'cuánto', en la sociedad del 'no me lo puedo permitir por básico que sea'. Muchas familias ya no deciden qué comen, sino por cuánto van comer.

Y lo peor es que no hemos tocado fondo. Podríamos readaptarnos tras los recortes de ingresos y subidas de pagos -tras el ajuste-, privándonos de aquí y de allá. Practicando una economía de posguerra podríamos jalonar cada mes. Sin embargo no es posible, porque no sabemos qué nos van a quitar el mes que viene o qué factura nos van subir. Total, que aún no nos hemos terminado de dar el tortazo padre.

Mañana es 1 de septiembre y empieza el que puede ser el curso más duro de nuestras vidas.

Suerte.

jueves, 23 de agosto de 2012

España... Ecce Homo sin rostro

El Ecce Homo de Borja ahora sí que puede presumir de tal, tras los retoques de una bienintencionada vecina que, qué quieres que te diga, a mí me produce una ternura infinita.

La buena señora, acosada por los medios, no ha hecho otra cosa que lo que viene haciendo a lo largo de los años, dar unas pincelada a aquello que se va desconchando con el paso del tiempo. Y, no nos engañemos, el Ecce Homo de Borja no tenía valor artístico más allá del que le quieran dar los descendientes del autor.

Así que, dejemos en paz a la señora y ocupémonos del Ecce Homo en que Rajoy ha convertido al ya entonces Ecce Homo que dejó Rodríguez Zapatero.

El ex presidente Zapatero dejó España más o menos ensangrentada, lacerada, coronada de espinas y con la vista perdida en un punto incierto;  pero Mariano Rajoy en poco más de seis meses le ha borrado directamente la cara.

La cara del nuevo Ecce Homo de Borja está totalmente borrada, como lo está en la actual España 'rajoyana' la sanidad universal, la educación, los servicios sociales, la cultura... España, como la cara del nuevo Cristos de Borja, es un borrón a medio siglo de historia. Y, como dicen ya muchos expertos, la cosa tiene mal arreglo... para el Ecce Homo y para España.