
Noviembre de 1963 fue frío en la casa de la calle Mayor, como casi todos los anteriores y como casi todos los que le sucedieron hasta el último. En aquellos años una estufa de gas apenas calentaba los muros abuhardillados del comedor.
Era tiempo de goteras, castañas, sabañones y conversaciones de ventana a ventana por el patio de la cocina.
Pero aquel noviembre prenavideño del año 63, un hecho misterioso convulsionó a los vecinos de la calle Mayor, a los clientes de los puestos del viejo mercado de San Miguel, a los clientes del bar La Calesera, a los clientes de Los Cocodrilos, a las señoras que compraban arenques el La Pequeñita... Madrid entero se conmocionó al conocer la historia del "gato embrujado" que encontraba en lugares extraños objetos perdidos tiempo ha.
Os muestro el recorte de periódico con la historia completa. La foto es de mi abuelo Juan.
1 comentarios:
Estás hecho tú buenCicerón, lo comprobé cada vez que me llevabas por el barrio de cañas, era como estar en la jungla con un guía que te conduce hasta el interior de la selva, cargado de grandes y enormes paquetes encima de la cabeza. Grcaias periodista de barrio, amigo Fran.
salud,
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